sábado, septiembre 23, 2006

Religiones afro-cubanas y percusión.-

Relación entre las religiones afro cubanas y la percusión cubana.-

África en América.-

Es sabido que en los Siglos XVII y XVIII hubo un tráfico de esclavos muy importante desde África hacia América. Los centros receptores eran, especialmente aquellos lugares donde había plantaciones, Estados Unidos, el Caribe y Brasil. En menos cantidad pero igualmente trascendente, Río de la Plata y Perú.
En cuanto a las zonas de origen, hay que empezar por desterrar una idea de homogeneidad que tuvo auge tiempo atrás, la de que todo lo africano era igual.
Las luchas tribales eran permanentes, y lo siguen siendo, aún en un mismo territorio. Era frecuente que los esclavos eran “cazados” y vendidos por propios africanos, de etnias triunfadoras sobre otras etnias, y estas eran vendidas a esclavistas, especialmente portugueses y holandeses.

Áreas de origen y culturas.-

África es un territorio muy vasto, con raíces étnicas diferentes, lenguas diferentes, y culturas diferentes. Aún dentro de una misma región geográfica coexisten lenguas que no se comunican entre sí, y dialectos dentro de una misma lengua.
Esto ha tenido importancia en las características de la música que nos llega hoy día. Hay grupos africanos que tuvieron más representación en una zona geográfica que en otra de América. En otros casos, sus líneas culturales fueron más fuertes y se impusieron a las restantes. De ahí que haya características percusivas y musicales diversas en el Caribe, en el Río de la Plata y en Brasil o Perú, por ejemplo.

África en Cuba.-

Lino Neira Bentancourt en su libro “La Percusión en la Música Cubana” (Letras Cubanas- 2005-) menciona cuatro “antecedentes” fundamentales, en lo cultural: “Yoruba”, “Bantú”, “Ewe-Fon” y “Carabali”, además del “Caribeño”
Vale la pena detenerse a analizar estos “antecedentes”, ya que, van a tener importancia en los distintos ritmos y tambores. Por otra parte, muchos términos que escuchamos en música cubana tienen origen en esas distintas religiones.

“Antecedente” “Ewe-Fon”. o “Arará”

Con este nombre, se refiere a los provenientes del antiguo “Reino de Dahomey”, hoy República de Benin en la región nor-occidental de África. Esta región lindaba con lo que se conocía como “Imperio Yoruba”, la actual Nigeria.
En el Dahomey, los grupos preponderantes eran dos, Ewe y Fon. Pero en Cuba, se los conoció como “Arará”, independientemente de su origen.
“El término “Arará” proviene, con seguridad, del nombre con que se reconocieron en Cuba los esclavos provenientes de Alladá, en la región dahomeyana de Ardra, muy vinculada al comercio esclavista.”(L.N.B a.c.)
Estos se ubicaron principalmente en las actuales provincias de La Habana, Matanzas y Cienfuegos, al nor-oeste de la isla.
Por razones geográficas y políticas, los grupos Arará y Yoruba, comenzaron un proceso de sincretización de sus cultos, de ahí que la mayoría de los dioses Arará tienen su equivalente en el culto Yoruba actual.
A la forma religiosa Arará se la conoce como “Regla Arará” y sus instrumentos, toques y danzas se diferencian del resto de las etnias africanas de Cuba. Como en el resto de América, también homologaron sus deidades a algún santo cristiano
Los Arará llaman a sus dioses Vodún o Foddún.Uno de sus principales dioses es Babalú Ayé o Dalluá, el que equivalen a San Lázaro de la cristiandad. Le atribuyen propiedades curativas, poderes sobre la tierra y el bienestar.

Antecedente “Carabalí”. ( Efí y Efó )

Se llamó Carabalíes a los esclavos de etnias sudanesas y bantúes, provenientes de un área de la “Costa de los Esclavos” denominada Calabar, al sudoeste de la actual Nigeria y al noroeste de Camerún.
Los grupos mas importantes fueron ibibio-efik y ekoi-efuk, luego conocidos como “Efí” y “Efó”.
Se distribuyeron por Occidente y Oriente, pero en la región de Habana y Matanzas, en 1843, crearon una religión de hombres solos que se llamó “Abakuá” y sus miembros eran conocidos como abakuás o ñañigos. En muchos temas, especialmente de rumbas, la palabra abakuá se escucha habitualmente, y en una de las rumbas, la “Columbia”, el bailador imita los movimientos del llamado “Ireme” o diablito de esta religión.

Antecedente “Bantú”.-

A los esclavos provenientes del antiguo “Reino del Congo”, hoy República Democrática del Congo, República del Congo y Angola, se los conoció como “Congos” por ese motivo. La denominación genérica de la etnia es “Bantú”.
Según Lino Neira Bentancourt, la religión de lo Congos se conoce como
“Regla de Palo” y sus creyentes como “Paleros”. Se basan en que todos los árboles y plantas poseen fuerzas o poderes mágicos. “Palo es un nombre genérico que popularmente se da en Cuba a cada raíz o tronco de árbol”(L.N.B a.c.)
Esto es llamativo, ya que en el Río de la Plata, la corriente Bantú fue muy importante, y, no hay referencias a poderes mágicos de las plantas o árboles. Posiblemente, las creencias de otras etnias, como los yorubas, se impusieron y sincretizaron sus creencias con estas. Es posible que la figura del “gramillero” en las manifestaciones negras rioplatenses tenga algo que ver con esto.
La liturgia “palera” se basa en una cazuela de barro llamada "nganga" donde se ponen huesos humanos y de animales. Ahí residen sus deidades que llaman "mpungos", con fuerzas secretas para el bien o el mal.
Dentro de esta religión existen variantes. Una de las mas conocidas es la llamada “Palo-monte”. Cuando estos ritos se mezclan con deidades yoruba se llama “Palo cruzado”.

Antecedente Yoruba.-

Los Yoruba, también conocidos como “Lucumí” en Cuba y “Nagó” en Brasil, constituyen el conglomerado africano mas extendido en Cuba.
Su religión, una de las mas populares se conoce como “Santería”.
En la cultura yoruba ocupa un lugar importante sus festividades religiosas. Estas tienen un carácter colectivo de música y danza, con gran participación popular. Se realizan en las llamadas “Casa de Santo”. Suelen estar dedicadas a una deidad en especial llamada “Oricha” de las que existen varias (Yemaza, Ogún, Changó, Obatalá etc.) sincretizadas a su vez con un santo católico, en cuya festividad se celebra el rito.
“Cada Oricha tiene un color que lo identifica, y los yoruba dan importancia a los colores y sus combinaciones, tanto en las vestimentas como en collares y pulseras. Pero los tambores no se pintan…”(L.N.B. autor citado)

Antecedente “Caribeño”

Hasta aquí, los antecedentes de africanos establecidos directamente en Cuba. Pero, han tenido influencia, sobre todo en Oriente (Santiago y alrededores) los africanos provenientes de Haití y Jamaica, que aportaron percusiones diferentes, base de ritmos actuales provenientes de esa zona.

Percusión Cubana actual.-

Lo que actualmente podemos escuchar como percusión cubana, proviene de la fusión de diversos elementos, europeos por un lado y de las diversas etnias africanas por el otro.
En primer lugar, hay que distinguir los toques puramente religiosos de los festivos. En los primeros, se mantienen en forma bastante pura los ritmos e instrumentos propios de su religión, en los festivos, los diversos elementos se fusionan. Incluso en las formaciones orquestales se pueden ver distintas variantes.

*Toques religiosos.


No es muy fácil acceder a ellos, ya que, por lo general se usan en recintos privados para los profesantes. De cualquier modo, en Cuba suelen verse espectáculos y se dispone de material discográfico, donde pueden verse o escucharse las distintas manifestaciones.
Es así que, cada uno de los “antecedentes” mencionados tiene sus instrumentos, cantos y bailes que serán analizados.
Hay un factor común en toda religión africana, y es provocar la presencia de sus deidades en uno de los participantes a través del fenómeno de “posesión”.
“debe danzar frenéticamente en estado de éxtasis, que se manifiesta realizando movimientos bruscos y difíciles de controlar…” (L.N.B. a-c-) Esto se llama “montarse” o también “que le dio el santo”.
Según el musicólogo cubano Argeliers León, estas formas religiosas son “hechos reconstruidos” ya que el desarraigo y trasplante por parte de los traficantes obligó a reconstruir sus religiones, en otro lugar.

Ewe – Fon o “Arará.-

Cada uno de los dioses de la religión “arará” debe ser honrado con su propio instrumento. Los tambores dahomeyanos se reconocen por su forma tubular de copa, y un sistema de tensión-afinación con estacas clavadas y sogas. Llevan adornos en zigzag y, a veces rostros humanos o figuras de animales.
En Cuba esto se simplificó. Los tambores se hicieron cilíndricos y la decoración se hizo mas sencilla, aunque conservaron el sistema de afinación por estacas clavadas. A ellos se une la campana “oggan” o la “Guataca” (Hoja de azada golpeada con un hierro). Los tambores se golpean con dos palos sobre la membrana o con palo y mano sobre cuerpo y membrana. El percutor se le llama “Adafi” y tiene la forma de un instrumento para cortar hierba, llamado “garabato”. El Garabato, también es usado en las religiones congas y yorubas para representar deidades guerreras, y nos traen a referencia la escoba del “escobillero” en el Rio dela Plata, también representación guerrera. En estos toques siempre improvisa el tambor mas grave. Esto tiene importancia, porque en el proceso de adaptación, a la música festiva, pasa a improvisar el tambor agudo. Según los musicólogos cubanos, esto es de influencia europea.
En temas escuchados, llamados “cantos de Garabato”, el canto y la danza se organizan en una poliritmia llevada únicamente por palos percutores de distinto sonido.
“Aunque algunos elementos característicos de esta religión se han perdido con el tiempo, las técnicas de ejecución y el repertorio de los tambores arará están presentes en la cultura cubana” (L.N.B.).

Carabalíes o “Efí y Efó”.-

Una parte de ellos profesaban una religión, probablemente creada en Cuba, por reconstrucción de otras llamada “Abakuá”, como vimos antes, y sus ritos son en lengua “EfiK”.
Era una religión solamente de hombres, con férreos códigos de conducta.
La música la interpreta un conjunto de percusión llamado “biankomeko” y la danza se lleva a cabo por los “Iremes” (diablitos) quienes participan como entes sobrenaturales, cubiertos y encapuchados.
En el altar hay un elemento sagrado en forma de tambor, con plumas, llamado “Eribó”. Otros tres tambores emplumados son tocados por dignatarios del culto. Un cuarto tambor, el “écue”, sin plumas, es tocado en secreto, friccionándolo para emitir un sonido similar al rugido del leopardo.
Otra parte de los carabalíes profesaban otra religión, “ekpe”.
Fueron perseguidos, por sus ideas políticas y nivel organizativo, hasta que en un acuerdo entre un jefe Ñañigo y el papa de Roma, incorporaron la cruz cristiana a sus cultos y cesó la persecución. A lo largo del siglo XX, los abakuá se continuaron incorporando con sus tradiciones a la cultura cubana.
El conjunto “biankomeko” está integrado por cuatro tambores, tres pequeños y uno mayor que se caracterizan por el sistema de afinación de aro, sogas y cuñas ajustadas entre las sogas. No tienen pinturas ni adornos.
El tambor mayor, solista, llamado “Bonkó echemiyá” se toca sentado o parado con el instrumento colgado de los hombros (similar a nuestros tambores). Los tambores pequeños “Emkomo” se llevan bajo el brazo. Todos se percuten con las manos sobre membrana. El resto de la poliritmia es llevado por campana, sonajas y palos percutores.
El ejecutante del tambor solista tiene una jerarquía especial y es llamado “moni-bonkó”. Este tambor participa en el diálogo que se establece entre él, el danzarín encapuchado y el tambor oculto. Los cantos “Efí” son mas rápidos que los “Efó”, aunque la rítmica es la misma.

Bantu o “Congo”.-

Recordemos que la esencia del culto Bantú es el llamado “Palo”. Según las regiones, costumbres y variantes “paleras”, en Cuba se ejecutan cuatro conjuntos, los mas conocidos son Yuca, Makuta y Palo.

Yuca.-

Tradición rural en vías de desaparición. Es un conjunto formado por tres grandes tambores de construcción rústica. Boca inferior abierta y superior con parche clavado. Afinación por fuego. Se completa con un tronco de madera ahuecado llamado Guagua o Catá (se puede reemplazar esa función golpeando palos o la madera del tambor) y guataca (hierro golpeado). Se percute con mano sobre lonja y palo sobre madera. El repertorio es una sola polirritmia, moderada y cadenciosa.


Makuta.-

Por su trascendencia, ha pasado a formar parte del repertorio de las mas importantes agrupaciones folklóricas profesionales. Los tambores varían desde instrumentos abarrilados y cuero clavado o con tensores (similar a la tumbadora) y otros cónicos, afinados con llave o tensado con cuñas de madera. En todos los casos permanece el golpe sobre troncos y guatacas de hierro. Los tambores son decorados con motivos relacionados con la nacionalidad cubana o símbolos del “cabildo”. Organizados de mayor a menor, se percuten parados, a horcajadas, con palo o palo y mano. Cada región tiene su toque propio.

Palo.-

Los tambores primitivos de esta agrupación eran llamados Gnoma. Se trataba de pequeños tambores, hechos con barriles. La boca inferior permanecía cerrada y la superior tenía parche clavado. Se afinaban dejándolos al sol. Mas tarde, cuando perdieron la tapa inferior, se afinaron con fuego.

Es ahí que comienzan a ser llamados “tumbadoras”, agregando luego los tensores a llave.
Se decoran con motivos Congos. Se ejecutan solo con las manos y la rítmica es llevada con hierro golpeado (guataca). Las danzas son frenéticas y el momento de la posesión se llama “acaballar”. Esta tradición se mantiene en las distintas regiones de la isla, con sus propias características.

Yorubas.-

Se conocen cuatro agrupaciones instrumentales diferentes. “Chequeré”, “Bembé”, “Iyesá” y “ Batá”

“Chequeré”

Es el único grupo de percusión que tiene como base el Chequeré (abwe o guiro), una calabaza grande rodeada de cuentas entrelazadas, que se percuten por sacudimiento o golpeo. El conjunto tiene tres de ellos de tamaños diferentes. (Conviene no confundir, porque también se le llama “Guiro” al instrumento de rascado, hecho con calabaza, típico de las agupaciones soneras).
Los “Chequeré” se acompañan de una o dos tumbadoras y un hierro golpeado que lleva el patrón rítmico. El ritmo es el mismo siempre. Cambian los cantos y danzas de cada deidad.

“Bembé”

Básicamente están integrados por tres tambores, diferentes en cada región, y un hierro golpeado. Los tambores generalmente son cilíndricos, con una o dos membranas, clavados o con estacas. También los cantos y danzas son diferentes en cada localidad. Se percuten con palo y mano. También el toque es el mismo para todos los cantos y tienen cierta similitud con el toque “Iyesá”.
La diversidad de tambores está dada porque esta forma se practicaba en plantaciones aisladas, donde no podían integrarse con otros para formar “cabildos”

“Iyesá”

El conjunto está formado por cuatro tambores cilíndricos, con dos membranas, pero se percute solo en una, con palo y mano, apoyado el tambor en un banco.
Se afinan con un sistema de sogas entretejidas. El ritmo es llevado por campanas.
Esta forma se practicaba en antiguos “cabildos” de la región central, Matanzas Cienfuegos y Sancti Spíritus. También en este caso el toque es igual siempre, pero se establece diálogo entre tambores y cantantes o danzarines.

“Batá”

Es el conjunto mas sagrado de los yorubas. Lo integran tres tambores de forma clepsídrica (como “reloj de arena”) con dos membranas. Se denominan de mayor a menor "Iyá", "itótele" y "okónkolo". Sus ejecutantes tienen una categoría religiosa especial, el "omú de añá". El tambor nuevo debe quedar en el templo hasta que se considere que una deidad determinada ya está dentro de él, y el toque será el de esa deidad.
Es la única agrupación que tiene dos toques diferentes, uno, el “orú seco”, con tambores solos, el otro es el que acompaña danzas y cantos.
Se toca sentado, golpeando ambas membranas con las manos. En una variante, una se golpea con la mano y otra con un artefacto de cuero que le da otro timbre.

Caribeños

Las tradiciones en especial haitianas, se ejecutan con la llamada “tumba francesa” “gaga” o “regla vodú”. Lo integran los tambores “premier” (el mayor) “boula” y “tambora”. Cónicos los primeros, cilíndrico el último, tensión por cuñas de madera y decorados. También se conoce el tambor “radá”, de troncos cónicos embutidos unos en otros y el “catá” de tronco ahuecado, sin membrana y golpeado con palos.

*Toques festivos.-

Son el origen de muchos de los ritmos que hoy conocemos y “… el resultado de complejos procesos de integraciones culturales de elementos africanos, asiáticos y antillanos, …que dieron lugar a los llamados “complejos genéricos” (son, danzón, rumba y canción)” (L.N.B. a.c.)
Los instrumentos rituales, por lo general no eran ejecutados fuera de los lugares destinados al culto. Es así que en los “solares” ( equivalentes a nuestros “conventillos”), se agrupaban integrantes de diversas etnias que traían elementos propios de cada cultura y los volcaban en la festividad, adaptando instrumentos, e incorporando otros de origen europeo. De esa mezcla salen dos formas emblemáticas. La “Rumba” y la “Conga”.
La “Rumba” era propia del festejo en recintos cerrados. Como fue descrito antes, se ejecutaba con cajones y luego con adaptaciones de tambores rituales, las tumbadoras. Se formaban en cualquier momento, por motivos del momento.
La “Conga”, en cambio, estaba vinculada a la tradición del carnaval, donde se les permitía desfilar con sus cantos y bailes, con un pretexto cristiano, la proximidad de la Cuaresma, pero que ellos asimilaban al desfile de sus reyes, al tiempo que “saludaban al Rey de España”. También en día de Reyes con características similares. Esto se daba en casi todas las grandes ciudades de la isla.
Cada “Comparsa” salía de un barrio distinto y tenía sus símbolos, toques, cantos y danzas. Tradición que se mantiene hasta la actualidad.
Hay diferencias entre la “Conga Habanera” y la “Conga Santiaguera”.
La de Habana, con fuerte influencia carabalí-abakuá, se caracteriza por los vistosos colores de sus trajes, muñecotes de origen europeo y “farolas chinas”.
La percusión está llevada por tumbadoras de distinto tamaño, redoblantes y bombos pequeños, acompañadas por campanas, cornetas y percusivos metálicos varios.
En cambio la “conga santiaguera”, muy influida por la tradición franco-haitiana comienza con un paseo campestre, corridas de toros y otros festejos, similares a las romerías españolas. Es característica la visita de comparsas de un barrio al otro, como lo relata “Compay Segundo” en su tema “los barrios de Santiago, “…la gente de “Los Hoyos” se va para el “Tivolí”, y los del “Tivoli”, se van a “Los Hoyos”…” . Por supuesto Tivoli y Los Hoyos son dos de los barrios mas populares de Santiago.
Los instrumentos, son una parafernalia de tambores, tamboras, bombos, cornetas, campanas, “guatacas”, llantas de auto. Cada Comparsa tiene sus símbolos y sus toques. Cualquiera puede integrarse a ellas, la única condición es que aprenda el toque de esa agrupación y no se confunda.

Como se puede ver, hay muchos aspectos parecidos a las festividades rioplatenses. Esto será analizado en otra oportunidad.

Alfredo Belliz
Setiembre de 2006

1 comentario:

Unknown dijo...

Muy buen articulo. Conciso y completo. Muchas Gracias